El cliente arma su bóveda
En su propia cuenta de Google Drive, con la estructura del levantamiento. El expediente en PDF se descarga a su equipo.
Para notarías
Hoy el primer cuarto de hora de la cita se va en reconstruir de memoria qué tiene el cliente. Tesora hace ese trabajo antes: llega con la lista hecha, los documentos ubicados y sus pendientes marcados.
Sin costo para las notarías fundadoras del piloto · sin exclusividad · sin comisiones sobre su arancel
El cliente no llega con un inventario. Llega con una idea aproximada de lo que tiene, y la cita se convierte en un interrogatorio de memoria.
| En la cita | Hoy | Con el inventario |
|---|---|---|
| Los primeros quince minutos | Reconstruir de memoria qué tiene | Revisar una lista ya hecha |
| Los documentos | Faltan y se persiguen por semanas | Ubicados, y lo que falta viene marcado como pendiente |
| El patrimonio digital | Casi nunca se menciona | Registrado: dominios, tienda en línea, archivos, criptomonedas |
| El cierre del acto | Se agenda otra cita | Se avanza en la misma |
| El día de la sucesión | La familia llega a buscar | La familia llega con el mapa |
El inventario del cliente no es un acto jurídico ni sustituye instrumento alguno. Es materia prima ordenada para que el acto que sí lo es se otorgue bien y a la primera.
La bóveda no vive en servidores de Tesora. Vive en la cuenta de Google Drive del propio cliente, y es él quien reparte los permisos.
En su propia cuenta de Google Drive, con la estructura del levantamiento. El expediente en PDF se descarga a su equipo.
Solo lectura: su notaría ve, nunca edita y no puede borrar. Lo único que se requiere de su parte es una identidad de Google para recibir la carpeta.
Antes de la cita, durante la preparación del acto, al revisar un pendiente. Con la lista enfrente, en lugar de a partir de la memoria del cliente.
Puede retirarlo cuando quiera. Y se extingue con su fallecimiento: después actúa el albacea nombrado en el testamento, y la notaría pasa a lo suyo de siempre, la sucesión testamentaria.
El inventario registra qué existe y dónde está. Nunca cómo se entra: ni contraseñas, ni NIP, ni frases de recuperación. Lo que usted lee jamás contiene una llave.
El diseño contempla que los movimientos relevantes de la bóveda se notifiquen a la notaría y queden firmes tras una llamada de corroboración con el cliente, con registro y fecha. Es diseño en revisión, no un servicio ya operando.
El instrumento con el que se documenta ese acceso y el alcance exacto de la fe de hechos están en validación con notario antes de convertirse en promesa comercial. Nada de esto se publica como capacidad cerrada hasta que lo sea: estado de funciones.
La regla que sostiene todo esto
Tesora no cobra comisión a la notaría ni participa de sus honorarios. El arancel lo fija su notaría y lo cobra directo al cliente, según el acto. Ni de ida ni de vuelta.
Sin reparto de arancel, sin referidos pagados, sin porcentajes.
Sin exclusividad territorial ni plazas repartidas. El cliente elige su notaría; nosotros no asignamos ninguna.
Participar no depende de que compre nada. Si se certifica y jamás nos compra un solo servicio, su ficha sigue publicada igual que la de cualquier otra.
Un programa donde hay que comprar para pertenecer no es un programa: es un catálogo de proveedores.
Cuatro pasos. La notaría no desarrolla, no compra sistemas y no cede arancel.
El mismo para todas: confidencialidad, compromiso de corroboración y la regla de oro — su arancel es suyo, directo con el cliente.
Para el titular y su equipo operativo: el estándar de patrimonio digital, la herramienta y el protocolo. Fundadoras del piloto: sin costo.
Evaluación práctica con un expediente demo: un ciclo completo de alta, corroboración y constancia, sin errores de protocolo. Vigencia anual: la certificación se revalida cada año con un ciclo de actualización. Sin costo: Tesora no cobra por certificar ni por revalidar.
Su ficha entra al directorio público: plaza, número de notaría, distintivo y fecha. Desde ese día, los clientes de su plaza pueden elegirla.
Hoy ninguna notaría ha completado la certificación. Mientras eso sea cierto, no vamos a decir lo contrario — ni aquí, ni en el sitio que ve su cliente. El tablero completo está en estado de funciones.
La fe pública la otorga el Estado. Eso no lo toca nadie. Lo que el programa acredita es la operación:
Y qué necesita poner de su parte, que es sensiblemente menos de lo que suele suponerse.
Inventario por bloques, documentos ubicados y pendientes marcados. La cita empieza en el minuto uno.
Titular y equipo operativo. Sin costo para las notarías fundadoras del piloto.
Corroboración, alta y trazabilidad por escrito, para que su equipo lo opere igual todas las veces.
No instala software ni contrata servidores. El acceso lo opera el cliente desde su propio Drive.
Plaza, número de notaría, distintivo, fecha y enlace a su propio sitio para que el cliente la verifique con usted.
Cero comisiones y cero reparto. Lo repetimos aquí porque es la pregunta que toda notaría hace primero.
Una identidad de Google, para recibir como lectora la carpeta del cliente. Sin costo. Si el correo de la notaría no corre en Google, se crea una cuenta gratuita asociada a su correo real y listo.
Ordenar los expedientes internos del despacho o montarle a su equipo un espacio de trabajo completo son servicios distintos, de otra empresa, que se cotizan aparte y no condicionan la participación en el programa.
Conviene dejarlo por escrito antes de cualquier conversación.
Le explicamos el estándar, el protocolo de corroboración y qué implica participar. Sin compromiso y sin costo.
Responde Daniel Cardona Sánchez, responsable de Tesora · León, Guanajuato