Vas a conversar con El Arquitecto de Vida, un asistente automatizado de inteligencia artificial — no con una persona. Sus respuestas orientan y organizan; no son asesoría legal, fiscal ni financiera.
No compartas información de salud ni otra información sensible. Tampoco contraseñas, NIPs o claves: el Arquitecto nunca los necesita ni los pide.
Se arma con todo lo que has platicado hasta ahora y se guarda en tu computadora. No se sube a ningún servidor ni queda copia con nosotros.
No es un testamento ni tiene efectos legales. Es tu borrador de trabajo para sentarte con tu notario y con tu consultor.
Lo de arriba es el resumen de esta conversación. El inventario completo —tus bienes, dónde está cada cosa, quién recibe qué, y el borrador de tus cláusulas para el notario— se levanta paso a paso, en 8 bloques. Ahí sí sale el documento que le entregas.
Levantar mi inventario completo → Antes quiero ver cómo se llena y cómo queda